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Agintari academiko eta zibilak, lankide eta adiskideok Arratsaldeon
Autoridades académicas y civiles, compañeras y amigos: Buenas tardes.
En primer lugar, quisiera mostrar mi agradecimiento y orgullo, por haber sido considerada por la junta directiva de la Academia de Ciencias de Enfermería de Bizkaia, como merecedora de la consideración de ser nombrada académica de honor de esta entidad.
Siendo una institución joven, la Academia es una muestra más, de la pujanza de la enfermería en nuestra sociedad. Sin duda, el cambio que ha experimentado nuestra profesión en los últimos años ha sido revolucionario. La sanidad y, sobre todo los pacientes, se están beneficiando de una atención enfermera cada vez más profesional, cercana a la excelencia y que desarrolla de una manera más amplia las competencias que le son propias.
Es la evidencia científica, la base sobre la que se asienta esa excelencia en los cuidados enfermeros. La labor, que desde hace décadas desarrollamos los colegios profesionales a través de la promoción de la formación continuada de enfermería y del impulso a la investigación enfermera, suma sus fuerzas a la labor, que desempeña la Academia.
Es ésta una institución llamada a agrupar lo más granado de nuestra profesión dentro de Bizkaia. Un foro, en el que experiencia y evidencia, asistencia y docencia, y, por supuesto, investigación, intercambian conocimientos en un maridaje de alta escuela.
La Academia de Ciencias de Enfermería era algo esperado por muchos antes de su aparición. La sanidad vasca, y concretamente, la vizcaína, siempre ha hecho gala de tener unos magníficos profesionales y unos centros a la altura de las máximas exigencias. En este sentido, los centros universitarios de Enfermería, la red asistencial vasca y los colegios profesionales, hemos mostrado a través de nuestras iniciativas, cómo, nuestra profesión está apostando por el desarrollo de los mejores cuidados enfermeros posibles.
Desde el Colegio de Enfermería de Bizkaia, nos hemos implicado absolutamente en esta tarea. Para ello creamos un grupo que promociona específicamente la investigación de enfermería y hemos dotado a la producción científica de nuestro Territorio Histórico, de una plataforma desde la que difundir ese conocimiento, tal y como es nuestra revista Oiñarri.
Asimismo, el Colegio que represento y toda la Organización Colegial en su conjunto respalda de manera decidida la difusión y uso de las taxonomías enfermeras y de la protocolización de las intervenciones enfermeras. Un buen ejemplo de ello es el Proyecto para la Normalización de las Intervenciones para la Práctica de Enfermería (el proyecto NIPE), en el que colaboran de forma activa las enfermeras y enfermeros vascos.
Quiero aprovechar también esta ocasión tan singular, en la que miembros de los centros universitarios, gestores enfermeros, miembros de la Administración, compañeros de profesión y colegios profesionales nos hemos dado cita conjuntamente tras la convocatoria de la Academia, para hacer un nuevo llamamiento a fomentar el acceso al doctorado por parte de la enfermería.
La enfermería necesita que sus futuros profesionales sean formados por profesores enfermeros. La injusta situación académica, que durante años nos ha privado de un acceso directo al máximo desarrollo académico, nos ha colocado en una situación de desventaja en este ámbito. Afortunadamente, esta cortapisa ha desaparecido con la reforma de la enseñanza universitaria y el nuevo grado de Enfermería. A partir de aquí, la investigación debe ser la piedra de toque, que, por un lado, incremente el acervo de conocimiento enfermero y, por otro, permita el acceso de nuestras compañeras y compañeros al doctorado y, en buena lógica, a los puestos académicos que, legítimamente, deben estar ocupados por profesionales enfermeros.
HE DICHO
Por último, permitidme por favor repetir mi agradecimiento y alegría por la distinción que hoy recibo.
Muchas gracias a todos. |